viernes, 28 de enero de 2011

Me doy pena

Todo era bonito, perfecto, mágico... y yo misma lo estropeé todo. Sin darme cuenta, sin apreciar lo que tenía. Se ha roto el lazo que nos estrechaba, ya no hablamos, ni nos miramos. Me gustaría que todo volviera a como estaba antes, y sí, mientras escribo esto mis lágrimas surcan mi cara como una tonta inocente. Parece que el mundo se ha vuelto en mi contra, que él es el inocente y yo la culpable, que él sufre por mí y yo le estoy haciendo daño. Como, como... como si yo no sintiera lo que hice. Si pudiera pedirle perdón lo haría, pero, sinceramente, no creo que todo vuelva a ser igual con un simple perdón. Murmullos a mis espaldas, indirectas demasiado claras. ¿Qué pasa? Nadie es perfecto, me he equivocado, lo sé y me arrepiento, ¡no sabes cuánto! Si pudiera verle, besarle... me conformo con tocarle... ojalá pudiera, ojalá hubiera un botón de "reset" en este asco de sociedad intransigente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario